
Julia aumentó el ritmo de su penetración. Para Raquel fue demasiado y se corrió en medio de un paroxismo salvaje, eyaculando una gran cantidad de líquidos que mojaron por completo los pies de Julia.
Me has mojado los pies. Te vas a enterar.
Julia se acomodó para penetrar a Raquel por el culo con su pie derecho y por el conejo con el izquierdo. Raquel aguantó la penetración, pero Julia lo hizo con más fuerza hasta hacer acabar de nuevo a Raquel, que ahora sí ya se dio por vencida.
-¿Te rindes?
- Sí. Hoy me has vencido, eres la mejor.
- Pues reclamo mi premio. Prepárense ustedes que quiero que me follen el culo al mismo tiempo.
Pedro se tiró en el suelo y Julia se le montó encima enculándose hasta el fondo. Me miró y sin decirme nada me suplicó con la mirada que se la metiera sin piedad. La estuvimos follando el ano durante más de veinte minutos, hasta que al final nos corrimos en su cara. Raquel, ya recuperada acudió a limpiar la cara de Julia con su lengua. Ambas mujeres se miraron, Julia la cogió fuertemente del pelo y la besó.
Ahí terminó la velada, aunque tuvimos otras tan calientes o más, pero ya les iré contando.