Imagen catarata petrificada (Hierve el Agua) OaxacaLord Cuauhtli
Es una de las "cataratas más extrañas del mundo": parece congelada, pero está en medio de una región exuberante. Es en realidad una catarata petrificada que parece caer desde lo alto de una montaña.
Imagen catarata petrificada (Hierve el Agua) Oaxaca (autor desconocido)
Situada en el Valle de Mitla, a unos 80 kilómetros de Ciudad Oaxaca, desde la cima de una colina, emana hace miles de años un manantial conocido como "Hierve el Agua". Aunque en realidad no es agua hirviendo, el nombre proviene del efecto burbujeante del manantial, de aguas con un alto contenido mineral. Carbonato de sodio y magnesio con vetas de azufre han modelado una fantástica catarata como si estuviera detenida en el tiempo.
Imagen catarata petrificada (Hierve el Agua) Oaxaca10b Travelling
Imagen catarata petrificada (Hierve el Agua) OaxacaLord Cuauhtli
Atractivo ineludible para el turismo, la visita puede disfrutarse con un baño en las piscinas naturales en lo alto de la montaña, desde donde emana el manantial, un verdadero baño al borde de un precipicio de vértigo. Recomiendan los que lo han experimentado, pasar una noche en el lugar hasta disfrutar el amanecer. Para encontrar algo similar en el mundo, habría que viajar a Pamukkale, en Turquía.
Situado en la inhóspita región de la depresión de Afar, en el noreste de Etiopía, una inusual fuente de luz y calor emerge desde las entrañas de la Tierra: el lago de lava del volcán ErtaAle.
El ErtaAle es el volcán más activo en Etiopía, tiene apenas 613 metros de altura, aunque su base alcanza un diámetro de casi 30 kilómetros. En la cumbre, dos grandes cráteres salen a superficie: uno de ellos es un pozo inactivo, el otro, más pequeño, es uno de los únicos cuatro lagos de lava del mundo. Sin duda los mejores momentos para visitar el lugar y fotografiar es por la noche:
Los lagos de lava, por lo general de origen basáltico, emergen superficie a través de un orificio de ventilación, depresión o cráter volcánico, como en el caso del volcán ErtaAle. Aunque frecuentes flujos de actividad en la lava del cráter obligan a la evacuación de la zona, actualmente el turismo ha aumentado considerablemente y los visitantes llegan casi a diario.
Recomiendo visitar la galería de imágenes "Una noche en el lago de lava" publicada en VolcanoDiscovery
Situado a 45 kilómetros al norte del oasis de Farafra, al oeste de Egipto, se encuentra el conocido como Desierto Blanco, uno de los principales atractivos del lugar. El desierto tiene un color blanco-crema, y está salpicado de enormes formaciones rocosas de "tiza" modeladas por las tormentas de arena de la zona:
Caminar entre las monumentales esculturas de piedra caliza es una experiencia increíble, y lo es más si programamos un atardecer con anaranjados rayos de sol acariciando las columnas blancas del lugar para completar la jornada con una noche durmiendo bajo las estrellas.
Farafra, el pequeño poblado, tiene un estimado de 5000 habitantes y es habitada principalmente por los locales beduinos. Es el punto de partida para una visita ideal al Desierto Blanco de una jornada con noche incluída. Hacia marzo y abril, el clima es el ideal, y las noches no son demasiado frías.
Ver más sobre Farafra y el desierto blanco en Wikipedia (en inglés)
Arizona guarda muchos secretos, pero quizás entre los más espectaculares, está la llamada "ola del desierto", una formación rocosa modelada magistralmente por el viento, de tan difícil acceso que incluso quienes viajan a fotografiarla, a veces regresan frustrados por no poder encontrarla.
Imagen Ola de Arizona Rickz Imagen Ola de Arizona rickz
La ola es una formación arenisca situada en una reserva protegida (Paria Canyon-Vermilion Cliffs Wilderness) al norte del estado de Arizona, en Estados Unidos. Para visitar el lugar, una oficina gubernamental otorga apenas 20 permisos por día.
Para llegar a la increíble formación de la Ola de Arizona hay que realizar una excursión de casi 5 kilómetros a través de paisajes escarpados, y caminos que ascienden por calzadas de hasta 107 metros de altura. La recompensa es grande: el lugar es el paraíso para fotógrafos y visitantes, capaz de deslumbrarse con la belleza inverosímil del lugar. Un buen momento para fotografiar la ola de Arizona es alrededor del mediodía, cuando no hay sombras en el centro, si bien temprano por la mañana y al atardecer también puede resultar adecuado.La zona puede resultar muy calurosa por lo que se recomienda realizar la excursión bien temprano. Junto a la zona de la ola principal, se puede continuar el camino y encontrar otra formación no menos espectacular conocida como la Segunda Ola:
La piedra arenisca blanda es bastante frágil, por lo que hay que caminar con cuidado para tratar de no romper las pequeñas crestas. Con mucha suerte, podremos encontrar en el lugar pequeñas piscinas naturales dejadas por alguna tormenta reciente, y podremos hasta tomar un baño junto a una comunidad de renacuajos que pueden sobrevivir durante varios días:
La política de preservación del lugar, afortunadamente da buenos resultados. Incluso la señalización del modo de llegar es casi nula, para evitar visitas indeseadas. Ante la dificultad para encontrar el lugar exacto donde se encuentra la ola, muchos turistas suelen "perderse", por lo que se recomienda utilizar un receptor GPS suministrado por los guardaparques para encontrar la ola y sobre todo el camino de regreso.
Si ya estás pensando en realizar una visita a La Ola de Arizona, aquí puedes tramitar el permiso. Desde ya nos puedes enviar una foto al blog con tu visita al lugar.
Jericoacaora es un pequeño caserío detenido en el tiempo en el estado de Ceará, Brasil. Jericoacoara, también conocida simplemente como Jeri, es una de las más remotas aldeas de playa, alcanzable en una travesía 4x4 para completar las 6 horas de viaje desde Fortaleza, al nordeste de Brasil. Sus calles no conocen el asfalto, y la electricidad ha llegado hace pocos años. Jericoacoara está envuelta en un ambiente mágico y una naturaleza prodigiosa: es un oasis de vegetación y palmeras junto a playas de arenas blancas amuralladas por dunas gigantes:
Uno de los principales atractivos de Jericoacoara es disfrutar del amanecer desde sus dunas. La duna del amanecer, apenas a unos metros del poblado, es un centro de peregrinación de turistas entusiasmados por experimentar uno de los más hermosos modos de ver el amanecer en el mundo:
Jericoacoara comenzó a ser más conocido al convertirse en el último refugio de hippies en busca de paz y tranquilidad, pero actualmente comienza a mostrar los efectos de la globalización en forma de bares de sushi o cafés contectados a Internet. Además de la famosa duna del amanecer, es imprescindible visitar extrañas formaciones rocosas cercanas como la "Pedra Furada".
La imagen muestra un cráter volcánico de 1.220 metros de profundidad, totalmente cubierto de agua. Se lo conoce simplemente como Lago del Cráter (en inglés Crater Lake). Aunque famoso por la belleza de su entorno y su agua de color azul intenso y transparente, las mínimas posibilidades de una erupción lo convierten en un verdadero paraíso dormido:
El lago se encuentra dentro del Parque Nacional del Lago del Cráter (Crater Lake National Park), situado en el Monte Mazama, en el estado de Oregón, Estados Unidos y es el más profundo del país. El agua cubre la cavidad de una caldera volcánica formada luego de la imponente erupción hace unos 6.850 años.
El lago tiene un diámetro aproximado de unos 9 kilómetros, y en su punto más profundo llega hasta los 594 metros. Es de hecho el lago más profundo de Estados Unidos y el noveno más profundo del mundo. El cráter se eleva hasta los 2.440 metros de altura.
El Lago del Cráter reposa sobre la gigantesca caldera que se formó en la erupción producida en el año 5700 aC. Las erupciones posteriores fueron creando una isla central conocida como Isla del mago ("Wizar Island"):
El hecho de que el volcán conserve cierta actividad hidrotermal en el propio lecho del lago, abre la posibilidad de que el monte Mazama pueda entrar nuevamente en erupción. De momento, el Lago del Cráter es un verdadero paraíso dormido.
Existe un oasis en un mar de arena, pero ésta vez, lejos del Sahara. El oasis de Huacachina es el único en todo el continente americano, y se encuentra a cinco kilómetros al oeste de la ciudad de Ica en Perú.
El oasis de Huacachina, es un pequeño lago de fuentes subterráneas rodeado de vegetación, y gigantescas dunas de arena. El lago de aguas color esmeralda permanece igual desde hace décadas, como si no se enterara que está en medio del desierto. La atmósfera y el entorno, contribuyen a hacer de Huacachina uno de los destinos más visitados por los turistas que no quieren obviar los lugares que parecen de otro planeta en Perú. Huacachina posee un clima extraordinario, que lo convirtió en un destino casi exótico para las elites de la sociedad peruana que lo visitaron desde 1940, como un balneario rico en minerales capaces de revitalizar el cuerpo.
El espacio que rodea al oasis fue "urbanizado", y el lago rodeado de casas, hoteles, y hasta un boulevard. Nada alcanza a quitar el encanto de sus atardeceres, y sus visitantes aseguran disfrutarlos hipnóticos desde lo alto de las dunas que lo rodean. Actualmente es también el lugar ideal para los amantes de los deportes extremos, entre ellos practicar Sandboard:
El vídeo es un soñado paseo en Buggy por los médanos de Huacachina:
Por supuesto que a un lugar casi mítico no puede faltarle su leyenda: "Una hermosa doncella, proveniente del cercano pueblo de Tacaraca, llega desconsolada a este lugar, donde sólo había unos cuantos guarangos, a llorar la muerte de su amado, un valiente general incaico, según algunas versiones . Las lágrimas de esta mujer, de ojos verdes y cabello muy negro, fueron formando poco a poco la laguna. Se dice que en las noches de Luna nueva aún se pueden escuchar sus lamentos, los que confunden a los visitantes desprevenidos."
El oasis de Huacachina no luce como en sus mejores épocas, pero es sin duda un lugar que nadie esperaría encontrar, que parece descolocado y hasta fuera de tiempo, y es sin embargo, parte de la esencia de Perú: un país tan diverso que lleva las formas de sus paisajes hasta el extremo.
Pamukkale podría traducirse como una fortaleza de algodón. Pamukkale es una extraña formación geológica, que se encuentra en la región del Egeo en Turquía. A simple vista, es una serie de terrazas escalonadas llenas de aguas con alto contenido de calcio de increíble belleza: "Los movimientos tectónicos que tuvieron lugar en la depresión de la falla de la cuenca del río Menderes no sólo causaron frecuentes terremotos sino que también ocasionaron la aparición de numerosas fuentes de aguas termales. Fueron esas aguas, con su alto contenido en minerales las que crearon Pamukkale". Las numerosas fuentes de aguas termales con alto contenido en calcio y bicarbonato producen el efecto de cascada congelada sobre la ladera de la montaña.
Las fuentes de agua termales de Pamukkale es una de las principales atracciones turísticas de Turquía. De hecho, Pamukkale es un atractivo desde hace siglos. En el lugar se erigió la ciudad romana de Hierápolis , de la que hoy perduran sus ruinas. Hierápolis y Pamukkale, están declarados Patrimonio de la Humanidad desde 1988, desde entonces, el gobierno tiene un programa de preservación del lugar más estrictos, luego de décadas de abandono que casi terminan degradando en forma irrecuperable las cascadas de Pamukkale.
Para llegar al lugar, la mayoría de los visitantes y turistas parten desde Marmaris, Bodrum y Kusadasi. Lo ideal es disfrutar las mañanas y el atardecer en Pamukkale: nada mejor que quitarse los zapatos y disfrutar de la increíble sensación de las tibias aguas en los pies. Sin duda, un lugar de esos que deben estar en el famoso listado de los que hay que presenciar al menos una vez en la vida.
En la aldea de Alma, en Canadá, las embarcaciones por momentos quedan amarradas en un puerto literalmente sin agua. ¿El motivo? un fenómeno normal que sucede en formas desproporcionadas: las mareas en la Bahía de Fundy, son conocidas mundialmente por su gran amplitud (hasta 21 metros), para algunas fuentes, las más amplias del mundo: se calcula que 100 millones de toneladas de agua de mar están afectadas por las corrientes en cada ciclo de marea.
La Bahía de Fundy se extiende entre las provincias de Nuevo Brunswick y Nueva Escocia (New Brunswick y Nova Scotia).
Según la leyenda proveniente de la tribu de los Micmac (antiguos habitantes de la bahía de Fundy), la causa de las mareas se deben a una ballena gigante que agita el agua. La versión científica por supuesto es muy diferente: "el período que toma el oleaje para ir de un extremo a otro de la bahía y el tiempo entre dos mareas altas (12,4 horas) es similar. Estos dos fenómenos entran pues en resonancia y amplían la diferencia entre la marea alta y la marea baja. Además, como la bahía se estrecha gradualmente entre su entrada y las estrechas bahías de Chignecto y de Minas, el volumen de agua se ve pues forzado a cambiar de configuración aumentando su altura para compensar la disminución de la anchura."
En la práctica, tal fenómeno implica que los barcos, deban estar preparados tanto para flotar en el agua, como sobre el lodo, cuando la marea se retira por completo:
Pero la curiosidad de las mareas de la Bahía de Fundy no se agota en los puertos sin agua, sino que además, genera lugares de una belleza increíble: desde extensas llanuras donde cientos de miles de aves playeras disfrutan de una suculenta alimentación; hasta zonas pantanosas pobladas de patos y garzas rodeado de impresionantes vistas.
Aunque el plato más fuerte está en la posibilidad de realizar paseos en el fondo del océano descubierto al sol cuando la marea se retira, o recorrer los acantilados que ofrecen aventura y peligro. El lugar más impactante se conoce como Hopewell Rocks:
Ubicados en las costas de la parte alta de la Bahía de Fundy en Hopewell Cape, Hopewell Rocks es una formación rocosa erosionada por las mareas. Debido a la extrema variedad de las mareas de la Bahía de Fundy, la base de las formaciones están cubiertos por el agua dos veces al día. Sin embargo, es posible recorrer caminando entre las gigantescas formaciones de roca cuando la marea se retira.
El lago Namtso es un lago sagrado de un enorme valor espiritual para los tibetanos: su atmósfera remite a un lugar de reclusión rodeado de montes helados y cerca del cielo. Es de hecho el lago de sal más grande y alto del mundo, y a juzgar por las imágenes, es difícil distinguir en él los límites entre el cielo y la tierra.
El Namtso es un lago de montaña situado en la Región Autónoma del Tíbet de China, aproximadamente a 112 km de Lhasa. El lago Namtso, es uno de los más altos del mundo, y se encuentra a 4718 m de altura. Es el mayor lago de sal del mundo, luego de que el lago Qinghai, comenzara a achicarse a partir de 1965 perdiendo el título.
Pero lo que hace aún más atractivo al lago Namtso es el alto valor espiritual para los tibetanos: el lago posee cinco islas utilizadas a lo largo de siglos como zona de retiro espiritual. Para hacerlo, los peregrinos caminaban sobre el hielo del lago congelado durante el invierno hasta alcanzar las islas con una provisión suficiente de alimentos. Luego, pasaban el verano en las islas hasta que en el próximo invierno podían regresar nuevamente por el lago congelado. Ésta práctica, actualmente no está permitida bajo el régimen comunista chino en el Tíbet.