Cuando caminemos por las estrechas calles de Venecia, una de las frases que más podremos oír, será la de “Góndola, Góndola, Góndola…” Desde primera hora de la mañana los gondoleros comienzan con sus cánticos para intentar atraer al mayor número posible de turistas. Entre los gondoleros que podemos encontrar, existen dos tipos: aquellos que nos van cantando mientras disfrutamos del tranquilo viaje entre los canales de Venecia, los cuales se denomina Gondoleros con Serenata; y aquellos que no, que obviamente son bastante más económicos.

Si nuestra idea es montar en góndola, pero no invertir un gran dineral, la opción más adecuada será tomar una Góndola sin Serenata. Y además, desde VisitaVenecia.com, aconsejamos planear el día de tal forma que podamos montar en góndola hacia la hora de comer (entre las 14:00 y las 15:00 horas), visto que la mayor parte de los turistas van a pranzo (a comer), y para los gondoleros el negocio disminuye. De tal forma que nos será más fácil negociar para conseguir una tarifa menor.
De la misma forma que los precios más económicos los conseguimos a la hora de comer, los más caros llegan al atardecer, ya que los canales de Venecia se tranquilizan mucho por la disminución del tráfico, y las vistas son mucho más bonitas y románticas.

Entre las góndolas sin serenata también existen dos tipos: las góndolas de lujo, las cuales están muy bien cuidadas, con flores, muy relucientes y con asientos preciosos; y las que son más sencillas. Nos será difícil encontrar las primeras por un precio inferior a 100€ por un trayecto de 50 minutos, pero las otras se pueden conseguir por 70-80€ para una viaje de la misma duración.